sábado, 5 de febrero de 2011

Escritura del dia. Mateo 5



Capítulo 5

Y VIENDO las gentes, subió al monte; y sentándose, se llegaron á él sus discípulos.
Y abriendo su boca, les enseñaba, diciendo:
Bienaventurados los pobres en espíritu: porque de ellos es el reino de los cielos.
Bienaventurados los que lloran: porque ellos recibirán consolación.
Bienaventurados los mansos: porque ellos recibirán la tierra por heredad.
Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia: porque ellos serán hartos.
Bienaventurados los misericordiosos: porque ellos alcanzarán misericordia.
Bienaventurados los de limpio corazón: porque ellos verán á Dios.
Bienaventurados los pacificadores: porque ellos serán llamados hijos de Dios.
Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia: porque de ellos es el reino de los cielos.
Bienaventurados sois cuando os vituperaren y os persiguieren, y dijeren de vosotros todo mal por mi causa, mintiendo.
Gozaos y alegraos; porque vuestra merced es grande en los cielos: que así persiguieron á los profetas que fueron antes de vosotros.
Vosotros sois la sal de la tierra: y si la sal se desvaneciere ¿con qué será salada? no vale más para nada, sino para ser echada fuera y hollada de los hombres.
Vosotros sois la luz del mundo: una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.
Ni se enciende una lámpara y se pone debajo de un almud, mas sobre el candelero, y alumbra á todos los que están en casa.
Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras obras buenas, y glorifiquen á vuestro Padre que está en los cielos.
No penséis que he venido para abrogar la ley ó los profetas: no he venido para abrogar, sino á cumplir.
Porque de cierto os digo, que hasta que perezca el cielo y la tierra, ni una jota ni un tilde perecerá de la ley, hasta que todas las cosas sean hechas.
De manera que cualquiera que infringiere uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñare á los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos: mas cualquiera que hiciere y enseñare, éste será llamado grande en el reino de los cielos.
Porque os digo, que si vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas y de los Fariseos, no entraréis en el reino de los cielos.
Oísteis que fué dicho á los antiguos: No matarás; mas cualquiera que matare, será culpado del juicio.
Mas yo os digo, que cualquiera que se enojare locamente con su hermano, será culpado del juicio; y cualquiera que dijere á su hermano, Raca, será culpado del concejo; y cualquiera que dijere, Fatuo, será culpado del infierno del fuego.
Por tanto, si trajeres tu presente al altar, y allí te acordares de que tu hermano tiene algo contra ti,
Deja allí tu presente delante del altar, y vete, vuelve primero en amistad con tu hermano, y entonces ven y ofrece tu presente.
Concíliate con tu adversario presto, entre tanto que estás con él en el camino; porque no acontezca que el adversario te entregue al juez, y el juez te entregue al alguacil, y seas echado en prisión.
De cierto te digo, que no saldrás de allí, hasta que pagues el último cuadrante.
Oísteis que fué dicho: No adulterarás:
Mas yo os digo, que cualquiera que mira á una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón.
Por tanto, si tu ojo derecho te fuere ocasión de caer, sácalo, y échalo de ti: que mejor te es que se pierda uno de tus miembros, que no que todo tu cuerpo sea echado al infierno.
Y si tu mano derecha te fuere ocasión de caer, córtala, y échala de ti: que mejor te es que se pierda uno de tus miembros, que no que todo tu cuerpo sea echado al infierno.
También fué dicho: Cualquiera que repudiare á su mujer, déle carta de divorcio:
Mas yo os digo, que el que repudiare á su mujer, fuera de causa de fornicación, hace que ella adultere; y el que se casare con la repudiada, comete adulterio.
Además habéis oído que fué dicho á los antiguos: No te perjurarás; mas pagarás al Señor tus juramentos.
Mas yo os digo: No juréis en ninguna manera: ni por el cielo, porque es el trono de Dios;
Ni por la tierra, porque es el estrado de sus pies; ni por Jerusalem, porque es la ciudad del gran Rey.
Ni por tu cabeza jurarás, porque no puedes hacer un cabello blanco ó negro.
Mas sea vuestro hablar: Sí, sí; No, no; porque lo que es más de esto, de mal procede.
Oísteis que fué dicho á los antiguos: Ojo por ojo, y diente por diente.
Mas yo os digo: No resistáis al mal; antes á cualquiera que te hiriere en tu mejilla diestra, vuélvele también la otra;
Y al que quisiere ponerte á pleito y tomarte tu ropa, déjale también la capa;
Y á cualquiera que te cargare por una milla, ve con él dos.
Al que te pidiere, dale; y al que quisiere tomar de ti prestado, no se lo rehuses.
Oísteis que fué dicho: Amarás á tu prójimo, y aborrecerás á tu enemigo.
Mas yo os digo: Amad á vuestros enemigos, bendecid á los que os maldicen, haced bien á los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen;
Para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos: que hace que su sol salga sobre malos y buenos, y llueve sobre justos é injustos.
Porque si amareis á los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? ¿no hacen también lo mismo los publicanos?
Y si abrazareis á vuestros hermanos solamente, ¿qué hacéis de más? ¿no hacen también así los Gentiles?
Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.



-me gustaria que piensen esta vez que es lo que realmente quiere decirnos el señor? 
Ofgod@hotmail.es

viernes, 4 de febrero de 2011

Que harias si este fuera tu ultimo dia en la tierra?



Yo creo que dios nos da todo lo que necesitamos para vivir
yo creo que el infierno es horrible, y que el cielo es maravilloso
y es el mejor descanso de una vida de lucha y pelea continua para vencer a satanas
pero creo que el mejor lugar para vivir es la tirra
¿porque te preguntaras?
porque si, porque es como el hogar que un padre le entrega a un hijo, no se quejaria seria feliz ahi en su hogar dios nos regala este lugar para amarlo para verlo valorarlo para cuidarlo para valorarlo desde el animal mas pequeño hasta la peor tormenta o el dia mas caluroso
dios nos lo regala
para cada uno de nosotros.
dios esta aca con vos en cada momento nunca te olvides que dios te ama.

Yo Soy por siempre tuyo Señor

Quisiera que escucharan esta cancion y lean la letra 
y levanten sus manos y alaben a dios 
al rey 
al señor porque el los ama ama a cada uno de ustedes
esto que escribio una persona como vos y como yo
alguien que en algun momento se equivoco se enojo 
maldijo
y dijo cosas malas y tuvo malos pensamientos 
hoy esta escribiendo y cantando sobre el señor 
porque el lo ama 
y dios lo ama 
y que te hace creer que dios no te ama a vos? 







Si mi corazón se siente abrumado y no puedo escuchar tu voz
Me aferro a lo que es verdadero, aunque no puedo ver
Si las tormentas de la vida que viene, y la carretera se empinadas
Voy a levantar estas manos en la fe, yo creo

Pre-Coro

Me recuerdo de todo lo que has hecho
Y la vida que tengo a causa de su hijo

Coro

El amor vino abajo y me rescató
El amor vino abajo y me puso en libertad
Yo soy tuyo
Yo soy siempre tuyo

De alta montaña o valle bajo
Yo canto a cabo y recordar a mi alma
Yo soy tuyo
Yo soy siempre tuyo

El versículo 2

Cuando mi corazón está lleno de esperanza, y todas las promesas viene a mi manera
Cuando me siento las manos de la gracia, repose sobre mí
Mantenerse desesperado por ti Dios, permanecer humildes a tus pies
Voy a levantar estas manos y la alabanza, me va a creer

Coro

Yo soy tuyo
Yo soy tuyo
Para todos mis días de Jesús, yo soy tuyo

Yo soy tuyo
Yo soy tuyo
Todos mis días de Jesús, yo soy tuyo

Yo soy tuyo
Yo soy tuyo
Todos mis días de Jesús, yo soy tuyo

Yo soy tuyo, soy tuyo para siempre
Yo soy tuyo, soy tuyo para siempre
Yo soy tuyo, soy tuyo por siempre Señor

Yo soy tuyo, soy tuyo para siempre
Yo soy tuyo, soy tuyo para siempre
Yo soy tuyo, soy tuyo por siempre Señor







La vuelta Del mesias!

    "Por lo cual os decimos esto en Palabra del Señor: que nosotros que vivimos, los que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron. Porque el Señor mismo, con voz de mando, con voz de arcángel y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor" (1 Tesalonicenses 4:14-17)
La Escritura enseña que al final de los tiempos habrá una resurrección de los verdaderos creyentes en el Mesías Jesús. Los que en aquel tiempo estén vivos serán "arrebatados" (raptados) junto a los justos que murieron en el Señor, por medio de la resurrección. Ambos aspectos son un mismo acontecimiento que la Biblia también llama Primera Resurrección. Lo que la falsa teología del "Rapto Pre-tribulacionista" o antes de la tribulación enseña es que el Arrebatamiento y la Resurrección de los muertos son eventos separados, convirtiendo el primero en el llamado "Rapto" secreto de los "cristianos" antes de ocurrir la Gran Tribulación y aparición del llamado anti-cristo. La teología del "Rapto Pre-tribulacionista" simula erróneamente "tres venidas" del Mesías Jesús. La primera, hace casi dos mil años en su ministerio terrenal. La segunda al regresar de forma invisible y temporal a llevarse secretamente a los suyos al Cielo (dejando en la tierra al resto de la humanidad, en especial a los judíos, en manos del llamado anticristo y sufriendo la Gran Tribulación). Por último, la "tercera" venida cuando Jesús finalmente regrese, esta vez de manera visible cuando "todo ojo le verá". Sin embargo, debemos aclarar, que a pesar de lo resonada teología anterior, la Biblia en realidad habla únicamente de un solo regreso del Mesías Jesús.








Aqui esta mas que claro, que el señor esta por volver, y quienes con dios estan salvos estaran
nos muestra las tres venidas del señor y se puede dar por entendido que el señor 
ya cumplio con 2 de ellas 
y la tercera









Esta mas cerca de lo que creas!
Confia en dios
ten fe!
entregate
y preguntate todos los dias
¿Cuanto amas a tu señor tu dios?
¿esta primero que todo en tu vida? 
Si asi no es... Todavia hay tiempo!
DIOS TE AMA NO LO OLVIDES!

¿Lo dejarías todo por seguir a Jesús?

Mateo 4:18-22
“Andando Jesús junto al mar de Galilea, vio a dos hermanos, Simón, llamado Pedro, y Andrés su hermano, que echaban la red en el mar; porque eran pescadores. Y les dijo: Venid en pos de mí, y os haré pescadores de hombres. Ellos entonces, dejando al instante las redes, le siguieron. Pasando de allí, vio a otros dos hermanos, Jacobo hijo de Zebedeo, y Juan su hermano, en la barca con Zebedeo su padre, que remendaban sus redes; y los llamó. Y ellos, dejando al instante la barca y a su padre, le siguieron.”


Lucas 5:27-28
“Después de estas cosas salió, y vio a un publicano llamado Leví, sentado al banco de los tributos públicos, y le dijo: Sígueme. Y dejándolo todo, se levantó y le siguió.”


Cuando Jesús llamó a sus discípulos para que se unieran a su ministerio, ellos inmediatamente lo dejaron todo y le siguieron. En el primer pasaje, Mateo nos cuenta que Simón Pedro y su hermano Andrés, que eran pescadores, “dejando al instante las redes, le siguieron.” De igual manera Juan y Jacobo, hijos de Zebedeo, “dejando al instante la barca y a su padre, le siguieron.” Después, Lucas nos habla de un cobrador de impuestos llamado Leví, al cual Jesús simplemente le dijo: “Sígueme.” Y este hombre, “dejándolo todo, se levantó y le siguió.” Cuando ellos escucharon la invitación del Maestro, debieron haber sentido algo muy fuerte en sus corazones que los movió a dejar todo lo que tenían y seguir a aquel hombre que no les ofrecía beneficios económicos, ni comodidades, ni bienes materiales, sino solamente sacrificios y dedicación a su causa. ¡Qué impactante debió haber sido la voz del Señor! Sin duda una mezcla divina de una autoridad irresistible y un amor verdaderamente imposible de describir.

Ellos no solamente debían tomar la decisión de dejar los bienes materiales, sus medios de sustento, sus trabajos y hasta sus familias por seguir a Jesús, sino que también debían considerar los peligros a los que se expondrían por su causa. Recientemente habían conocido la suerte que corrió Juan el Bautista, quien había sido encarcelado (Marcos 1:14), para posteriormente morir decapitado en mano de sus captores. Así es que bien sabían ellos que estaban arriesgando sus vidas al responder el divino llamado. Y aun así, ellos decidieron seguir al Señor. Ciertamente Jesús no les brindó un jardín de rosas, pero les ofreció algo mucho más profundo y trascendental: su paz inefable y la seguridad de su protección, su ayuda, su consuelo y su provisión en los momentos difíciles que encontrarían en sus vidas. Así dijo Jesús a sus discípulos: “Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.” (Juan 16:33).

Más adelante la Biblia nos cuenta que un joven rico se acercó a Jesús, interesado en saber qué debía hacer para heredar la vida eterna, pero después de conversar con el Señor salió triste y decepcionado. (Marcos 10:17-22). Al ver esto, los discípulos se asombraron y se preguntaban: “¿Quién, pues, podrá ser salvo?” Entonces Jesús les dijo: “Para los hombres es imposible, mas para Dios, no; porque todas las cosas son posibles para Dios.” Entonces Pedro le dijo: “He aquí, nosotros lo hemos dejado todo, y te hemos seguido.” Al escuchar esto, el Señor declaró una preciosa promesa para aquellos discípulos, la cual ha permanecido vigente a través de los siglos hasta nuestros tiempos, para todos aquellos, que habiendo escuchado su llamado han tomado la decisión de dejarlo todo para seguirlo: “De cierto os digo que no hay ninguno que haya dejado casa, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o mujer, o hijos, o tierras, por causa de mí y del evangelio, que no reciba cien veces más ahora en este tiempo; casas, hermanos, hermanas, madres, hijos, y tierras, con persecuciones; y en el siglo venidero la vida eterna.” (Marcos 10:29-30).

¿Puedes escuchar la voz de Jesús invitándote a dejarlo todo y seguirlo? Lee de nuevo esta promesa del Señor y reflexiona en ella. Ahora, ¿sientes en tu corazón el deseo de seguir al Maestro y servirle por el resto de tu vida? ¿Lo dejarías todo por seguir a Jesús?